Tu mirada me hizo vibrar
Tenía algo, un qué se yo que yo que sé
La culpa fue mía, te miré sin mirarte y te vi sin verte tras aquel luminoso escaparate Y ese error condujo a que te viera sin querer y quisiera verte bien esta vez
Nuestros ojos se buscaron y se encontraron
Se leyeron, se imaginaron, o simplemente te leí yo y lo imaginé
Y dudé de mí, del hormigueo en el estómago que no sé porqué sentí
Pronuncié palabras confusas buscando una escusa para huir de ti
No lo conseguí
Me lié entre palabras en un diálogo banal solo por alejarme de allí
Pero me atrapaste con tu sonrisa sin malicia
Decidí acabar con tu magia atacando con astucia para acabar conmigo y sin ti
Pero no.
Tu eras la astuta y en voz baja me desarmaste con mis propias palabras confusas
Sin mirarme las pronunciaste
Mirándome las volviste a repetir
Y ya no supe que decir, no tenía que decir, no sabía que decir
Caí sin caer rendido a ti y me asusté o me asustaste, no supe sobreponerme a tu ataque, o no quise, o no pude porque me estaba enamorando de ti
Porque tú tuviste que repetir mis palabras; como demostrándome que eran una simple escusa para acercarme a ti y ahora trataba de huir
Ahí supe que tu también ibas a por mí
No, no supe leer en tus ojos, no supe escuchar en tus labios, no supe saborear la dulzura de tu voz y se rompió el encanto que nos había embrujado a los dos
Y se cerró la transacción, me devolviste el cambio y un papel y a cambio yo dejé en ti mi corazón.
Mi magia no funciona, la tuya se rompió por la desilusión, o al menos eso pienso yo.
Y del gracias, como adiós, pasé al me doy la vuelta y me voy
Miro atrás y ahí estas mirándome con un atisbo de tristeza en tus ojos
Miro adelante y parto no sin antes mirar el papel y leer tu nombre
Miro atrás y ahí estas mirándome con un atisbo de esperanza en los ojos
Me alejo y de lejos miro otra vez y estas pensando en la mala suerte que tienes por haber sido como yo y no atreverte
Al menos eso sueño yo
Desde ese día paso día a día por allí solo por verte
No entro, ni siquiera me acerco por miedo a encararme contigo y no saber otra vez que decir
Me escondo entre escaparates para observarte, me escondo entre la gente para confundirme y poder acercarme sin que me veas
Sueño con encontrarte por casualidad forzada, casualidad casual, por simple casualidad
Sueño con ir hacia ti y abrazarte, oler tu pelo mientras te susurro que no temas, que al fin comprendimos cual era nuestro destino y que ya nada nos va a separar
Tengo en un bolsillo el papel plegado con tu nombre y en el otro el objeto que compré y que nunca desembalaré
Me conformo con soñarte a todas horas y en todos los lugares
Me conformo con llamarte en mis sueños
Me conformo con esperar esa casualidad que nos unirá
No estoy conforme con esa falta de seguridad que me impide ir donde estas
Te espero en mis sueños
Te espero donde nos encontramos
Te espero con la ansiedad de sentir que me miras, me sonríes y me haces vibrar.
Al menos tengo tu recuerdo y tu nombre para soñar por soñar lo que tú y yo sabemos, y que algún día nos unirá
O al menos eso sueño yo
JRNM
©2016